21 nov. 2011

Carnicerito de Ubeda en las Jornadas Taurinas de Vilches


Dentro de la celebración de las III Jornadas Culturales Taurinas que organiza la Asociación Cultural Taurina “Luís Olmo” de Vilches y presentado por el periodista Luís Miguel Parrado, el sábado estuvieron presentes los Matadores de Toros de Ubeda Juan Antonio Millán “Carnicerito de Ubeda” y Juan Luís Pizarro junto al novillero de la localidad y titular de la Peña Taurina Luís Olmo.
La tertulia versó como no podía ser de otra manera sobre el esfuerzo de los toreros para lograr un sueño.
Inició el acto el periodista Luís Miguel Parrado que hizo una breve presentación de los toreros allí presentes, dejando que cada cual explicara a los asistentes tanto los inicios como los motivos que les llevaron a tomar la decisión de ser toreros.
En esta ocasión tanto Carnicerito de Ubeda como el novillero Luís Olmo como todos los aficionados saben, proceden de familias taurinas aunque llama la atención que el novillero Luís Olmo siendo de una dinastía de buenos picadores tomara la decisión de formar parte de los de capote y muleta. El caso de Juan Luís Pizarro es singular, pues fue precisamente viendo torear a Juan Antonio Millán donde le nació la afición a los toros.
No haré hincapié en el recorrido profesional de estos toreros al ser conocidos por los aficionados de la provincia de Jaén, pero si comentaré a título personal lo que más me ha llamado la atención tanto en esta tertulia celebrada en Vilches como otras que han tenido lugar en Castellar, Baeza o en la propia capital, Jaén de parte de los aficionados asistentes a todas ellas.
Vengo observando que conforme las tertulias van “entrando en calor” varios puntos de la Fiesta son coincidentes de parte de los aficionados.
El tercio de varas es cada vez más demandado, estando hartos del simulacro que en la actualidad se ha convertido, llevando consigo al estar ligado por naturaleza, la falta de quites de los matadores. En la actualidad -de no haber sido compuesto en su día- el pasodoble “Tercio de Quites” a buen seguro no hubiera dado lugar a su creación.
Otra cuestión que debido a lo que se está presenciando sobre todo en plazas de 3ª categoría y portátiles es la demanda de ganaderías de la tierra ya que tiene el privilegio de albergar el mayor número de ganaderías de toda la comunidad autónoma.
He observado como el aficionado del mismo modo está demandando que la Fiesta de Toros debe volver en parte a sus orígenes en el sentido de que salvo en ocasiones puntuales como ocurría antaño con un Matador de fama que acudía a ciertas localidades llevado por algún compromiso, sean los toreros de la tierra y otros menos conocidos los que debieran ocupar esos puestos para que estos cosos sean los que le sirvan para escalar puestos de más altura. También se ha pedido en muchas ocasiones que en lugar de tantas corridas con nombres de primer nivel para ver salir el medio toro por la puerta de chiqueros, habría que promocionar las novilladas picadas, siendo indispensable para ellos que la administración pública rebajara los impuestos correspondientes para montaje de las mismas, ya que en la actualidad son más o menos igual de costosas que una corrida de toros.
Bajo esta premisa quisiera hacer una reflexión. Mal augurio corre para la Fiesta, ya que de esta manera, la cantera de toreros resulta esquilmada para promoción de la misma. Bien es verdad que la Comunidad Autónoma de Andalucía otorga un apoyo a las Escuelas Taurinas, de acuerdo, pero una vez los chavales cumplen la edad para no poder continuar en las mismas se encuentran con un mundo inhóspito y de poca proyección donde las escuelas ya no tienen alcance, acabando de esta manera con el sueño de muchos chavales que si no es por la técnica del “ponedor” o el “trueque” es imposible que toreen por falta de novilladas.
Creo firmemente que al igual que se han hecho esfuerzos con las ILPs a favor de la Fiesta; se deberían crear en todas estas localidades donde sus plazas son de menor categoría, Asociaciones de Aficionados, comprometidos de verdad con la Fiesta y ser ellos quienes con los Ayuntamientos, decidieran carteles y empresarios dispuestos a ello para conseguir una Fiesta más justa e incluso con toda seguridad menos costosa tanto para el empresario como para el aficionado, que en muchos casos y debido al precio de las localidades, se queda en casa sin acudir a lo que se viene anunciando como festival para presenciar a supuestas figuras del toreo matando erales desmochados en lugar de montar una buena corrida de toros con toros de la provincia -supongo habrá de muchos precios- y toreros que merecen estar toreando, porque al fin y al cabo son toreros como los demás, pero sin posibilidad de poderlo demostrar debido al cerrado “cinturón de acero” que los toreros cabeza del escalafón tienen en su poder.