25 may. 2010

Injustificada Injusticia





Foto de L.M.Parrado







Quisiera romper una lanza por este torero que si la verdad es no entender el reducido número de festejos en los que actúa después de haber asistido a sus últimos triunfos en su ciudad, donde por el contrario a lo que se puede pensar se le exige como al que más; mucho menos se entiende después de haberle visto tentar en la ganadería de los Sres. Herederos de Flores Albarrán, en pleno corazón de Sierra Morena, realizando un toreo puro y profundo, fruto del sacrificio y puesta a punto que día a día mantiene este matador de toros.
Como aficionado a esta Fiesta siempre he defendido y seguiré defendiendo hasta la saciedad que las plazas de menor relevancia debieran ser las que dieran la oportunidad a los toreros modestos para ponerse “en valor” y; a los primeros que debieran de dar esta oportunidad es a los toreros de la tierra, siempre ha sido así.
Muchos festejos se celebran en este tipo de plazas en la provincia de Jaén, en la que más de las provincias de esta comunidad y, a pesar de ello, salvo en localidades como pueda ser la propia del torero -que además para más inri esto no siempre ocurre- y alguna que otra muy puntual, ¡que pasa!, que toreros con la calidad de “Carnicerito de Úbeda” no encajan en sus ferias. Señores Alcaldes de muchas localidades de la provincia, no olviden que una parte muy sustancial de los dineros del pueblo, entre los cuales también están los del aficionado van a parar a festejos taurinos ¿tan poca fuerza tienen ustedes para exigir a un empresario la inclusión de un torero local o provinciano a pesar del montante pecuniario que desembolsan? ¿O es que concurren otras circunstancias?
En la vecina Sabiote concretamente por poner un ejemplo dado que se da la mano por cercanía con Úbeda, habiendo otras muchas en la provincia que cometen el mismo pecado; aún no ha hecho el paseíllo el torero de Úbeda y por varias razones pienso va siendo hora tomen esta reflexión en serio. Debieran tener en cuenta tanto los señores Alcaldes como los Concejales de Festejos que un torero de la calidad de “Carnicerito de Úbeda”, con 12 años de matador de toros, que confirmó en Madrid el 23 de agosto del pasado año con una corrida de las catalogadas “duras”, dejando la puerta entreabierta como dije en su día (a pesar de reprocharme muchos mi observación, equivocadamente; ya que como dice el refrán “el tiempo da la razón” y nuevamente este año vuelve a hacer el paseíllo en Las Ventas), se merece algo más.
No es de recibo que toreros como Juan Antonio, primero hagan el paseíllo en la primera Plaza de Toros del mundo sin haber toreado ni una sola corrida como le ocurriera el año pasado y después torear en algunas localidades de la provincia que como todos sabemos son ya en fechas tardías; y lo peor del asunto es que este año va por el mismo camino; verdaderamente para esto y perdonen la expresión, hay que tener los cojones del caballo del “Espartero”, de otro modo no se entiende. Pienso, lo contario sería lo más lógico, pero en los toros parece no existe la lógica, el día que se intente implantar esta, es cuando desaparecerá de verdad esta Fiesta.
¿Creen verdaderamente como aficionados, no se merece este torero la inclusión en la Feria de San Ginés así como en otras muchas localidades de la provincia?, yo así lo reivindico desde estas páginas.
En Úbeda, donde a pesar de lo que puedan pensar algunos es una plaza donde se le exige por conocer su afición la calidad que atesora su torero, triunfó saliendo por la Puerta Grande con los del Conde de la Corte en 2004 y los de Miura en 2005, así como el año pasado con los de Gavira al que del mismo modo cortó tres orejas y salió por la Puerta Grande. Es digno de mencionar como algún foráneo cercano a mi localidad comentaba de las exquisiteces de este torero incluso sin saber de quién se trataba.
Dignas de mención son las localidades de Baeza, donde triunfó ante los de Cebada Gago -y donde espero vuelvan a contar con él- así como Santisteban del Puerto, Villacarrillo, Segura de la Sierra además de Linares y Jaén donde han tenido el acierto, dignidad y buen proceder de poner a este torero artista que a poco que un toro le embiste resulta ser un torero distinto.
Como aficionado solamente espero de la sensibilidad y el buen hacer de empresarios y ayuntamientos para poder agrandar la lista de plazas de nuestra provincia donde poder asistir a presenciar una tarde de toreo “del bueno”.

24 may. 2010

Duende entre encinares






Nos van a permitir antes de entrar en cuestión que nos paremos un momento para hablar de una de las ganaderías cuyas reses pastan en una de las zonas más bonitas y privilegiadas de nuestra  provincia (Jaén), siendo uno de los encastes preferidos por las figuras de otros tiempos, entre ellos y por poner solo un ejemplo significativo, el maestro Paco Camino fue uno de los asiduos lidiadores de este encaste.
Esta ganadería a la que podemos denominar “legendaria” ya que se formó a finales del siglo XVIII por Gil de Flores, pasó a Fructuoso Flores tras su fallecimiento. En 1898 la heredaron su viuda e hijos, vendiéndola en 1925 a los señores Flores Albarrán, que variaron el hierro y divisa, aumentándola con reses del marqués de Cúllar de Baza. En 1932 la aumentaron con un semental de Santa Coloma. Dos años después con un lote de Celso Pellón y en 1935 con la ganadería de Eizaguirre y Tejerina. En 1946 adquirió vacas oriundas de Samuel Hermanos. En 1956 se partió la ganadería continuando unidos Daniel y Pedro, bajo la denominación de “Herederos de Flores Albarrán”, los cuales adquirieron a Ana Carolina Díez Mahou el semental puro de Santa Coloma “Guitarrero” nº 123 y en 1972 otro del mismo origen, “Venturero” nº 71, así como un lote de novillas erales con el mismo hierro y procedencia, siguiendo hasta hoy con sementales puros de esta procedencia.
Estos días atrás hemos estado acompañando en las típicas labores camperas de tentadero al matador de toros ubetense Juan Antonio Millán “Carnicerito de Úbeda”, que desde la ciudad de los cerros bajó a los llanos de la “Medianería”, finca donde se encuentra ubicada esta ganadería, para demostrar que si valientes son los ganaderos por no transigir con lo establecido y criar unas reses con distintivo propio; del mismo modo Juan Antonio expresó un toreo con una personalidad tan propia que le distingue de lo beneficiosamente establecido, aunque banal para el aficionado.
Como es habitual en Juan Antonio, en el tentadero realizó un toreo puro, pulcro, sin alardes ni desplantes cara a la galería. Toreó para él, para su disfrute, que aunque parezca una contradicción, es cuando mejor se torea y se hace disfrutar al espectador, amén de ofrecer al ganadero una dimensión clara y real de lo que ha criado para que pueda ser si así lo estima oportuno, “campo a abonar” para futuras generaciones orgullo de su encaste. Les puedo asegurar que sentado en la “tapia” de “cabezaparda” viendo torear a Juan Antonio, divisando al fondo el emblemático y majestuoso Santuario de la Virgen de la Cabeza, es una sensación difícil de narrar.
En fin, que voy a decirles a los buenos aficionados que no sepan sobre las cualidades artísticas que atesora este torero de Úbeda, nuestro torero, puesto que de todos es sobradamente conocida su calidad a pesar de las escasas ocasiones que tiene para demostrarlo.