24 may. 2011

La Bendita locura del toreo

México lindo y querido, si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí. Esta es la estrofa de una célebre canción dedicada a México. Y es que hoy les voy a hablar de México, bueno, mejor dicho de un torero mexicano de Monterrey.
La semana pasada se publicó un artículo titulado “Lo que el tiempo se llevó”, y queramos o no, el tiempo nos quita la juventud pero jamás las ganas de vivir y; a un aficionado taurino, jamás le puede quitar las ganas de vivir en TORERO.
Este es el caso de mi amigo Juan Antonio, mexicano con un apellido español y muy torero en el ámbito taurino español como es Ortiz. El amigo Juan Antonio empezó a torear en el año sesenta y se retiró en 1977, pero esto como él mismo dice, es un veneno que no puede quitarse, por lo que a sus 65 años aún torea entre tres o cuatro festivales anuales ¡el toreo es grandeza! y como tal ¡que grandes los hombres que lo componen!, sea cual sea la faceta en la que lo desarrollen.
Haciendo un poco de historia diremos que España siempre ha estado muy unida a México; en el siglo XVI, se produjo la primera exportación de vacunos de estas tierras al Nuevo Mundo. Conocedor de la agresividad y la embrionaria bravura de los vacunos navarros, Juan Gutiérrez de Altamirano, primo de Hernán Cortés, se encargó en 1528 de llevar hasta tierras mejicanas doce pares de toros y vacas de Navarra. Con estos animales se creó la primera ganadería brava en América, siendo conocida con el nombre de Ateneo, denominación de la hacienda a la que fueron trasladadas estas reses, cuyos descendientes sirvieron de base para las primeras fiestas con toros celebradas en México.
Juan Antonio Ortiz es de una ciudad que desprende taurinismo por los cuatro costados. La primera corrida que se efectuó en la ciudad de Monterrey fue en 1798, con ocasión del recibimiento del nuevo gobernador, General Juan Francisco de Vergara y Mendoza. Otras plazas que tuvo Monterrey son la  llamada “Del Convento”, construida en 1860. Hubo otras dos plazas de toros menos famosas, la “de los Guerra” y otra más en la calle de Guerrero. Después vinieron plazas como la del “Cinco de Mayo”, inaugurada el 5 de junio de 1885, en esa plaza se presentó el primer matador de toros español que visitó México, Francisco Gómez “El Chiclanero”. La plaza de toros de Santa Lucía, inaugurada en 1893 por Carlos Borrego "Zocato". En esa plaza actuaron los que formaban la flor y nata de la torería de la época, entre otros destacar a Luis Mazzantini, Antonio Fuentes, “Cocherito de Bilbao”, Chicuelo padre, “Cuatro Dedos”, Antonio Montes, “Machaquito” y “El Gallo”. En 1908 fue inaugurada la primera plaza denominada “Monterrey”. La lucha se estableció entre ese coso y el de Santa Lucía, con gran contento de los aficionados, pero con un resultado económico tan desastroso que al fin tuvieron que fusionarse las dos empresas. Dicha plaza postinera que contaba con 7.000 espectadores, la inauguraron Rafael Gómez “Gallito” y Enrique Vargas “Minuto”, con toros de Malpaso. Por tal plaza desfilaron toreros como “El Gallo”, Gaona, Belmonte, Pablo Lalanda, Vicente Segura, Marcial Lalanda, Manolo Jiménez “Chicuelo”, José González “Carnicerito”, "Facultades, Jesús Solórzano o Juan Silveti entre otros y dicha plaza fue destruida en 1929, habiendo salido como sobresaliente en la última corrida Lorenzo Garza. El 31 de mayo de 1931 se estrenó la placita de Guadalupe. El 9 de agosto de 1931 se inauguró la plaza de toros de Cadereyta Jiménez, con el mano a mano entre “El Tato” y Heriberto García. El 5 de mayo de 1937 fue estrenada la plaza “La Feria” con un cartel de tronío, Armillita y Garza, mano a mano.
También en Monterrey ha habido matadores de toros, de principios del siglo XX se cuenta a Francisco Salazar, Jesús Brondo y Alfonso Zambrano. Y picadores como Francisco Olvera “Berrinches” y José Gutiérrez “Pisones”.
Monterrey cuenta con una de las Peñas Taurinas más antiguas en México, con casi 50 años de antigüedad.
La cantera de Mexicana es una de las más prolíferas, en la actualidad cuenta con toreros como Efrén Rosales y Alejandro López de Aguascalientes, Armando Montes de Zacatecas, Luís Ignacio Escobedo de México D.F., Adrián Padilla de León Guanajuato, Alejandro Corona de Morelia Michoacán, Jesús Garza de Monterrey, David Vizcaya y la mujer torero Vanesa Montoya de la ciudad de México D.F. sobrina de Curro Puya “Gitanillo de Triana” y nieta de Joaquín Rodríguez “Cagancho”.
Entre otros Personajes de Monterrey podemos nombrar a Luciano Sánchez “el Gallo”, en su juventud fue aspirante a matador de toros, banderillero libre, y excelente sastre de toreros, sus monteras, las mejores del mundo, cuando llegaban a la ciudad los matadores españoles, se llevaban al mínimo una montera suya, entre ellos podemos citar a Paco Camino, Ordóñez, Antoñete, Capea, Mondeño, Ortega Cano, y últimamente, Ponce, El Juli, Morante, y José Tomas. Creador de una cuadrilla de niños toreros, sus hermanos Gerardo y Gilberto pertenecían a ella, además de Beto Martín, Jorge López, Jerónimo Flores, Héctor Guajardo, Ezequiel Ayala, Guadalupe Almaguer y Esteban Moreno “El Durango”.
El amigo Juan Antonio visitará próximamente España y estamos en contacto para que llegando las expectativas a buen puerto, una de sus visitas sea a Ubeda, donde la Peña Taurina “Carnicerito de Ubeda” invitará a este torero mexicano para acompañado de nuestro titular, programar una tertulia taurina que con toda seguridad será de lo más amena, poniendo así de manifiesto tanto el cariño como las cosas en común que tenemos los aficionados de ambos países.

Una portagayola muy mexicana


Juan Antonio Ortiz en un par exponiendo


Buen derechazo del maestro regiomontano