11 jul 2010

Vandalismo, Cobardía e Incultura






           Que la barbarie y el vandalismo son síntoma de incultura y falta de respeto y estos conceptos menguan significativamente tanto la capacidad personal como intelectual del ser humano a la vez que lo convierten en un ser vil y cobarde, no me cabe la menor duda.
Que Úbeda es Patrimonio de la Humanidad todos lo sabemos. Que las ciudades las hacen sus habitantes, también lo sabemos. Por tanto, resulta que si una ciudad tiene un título, de la misma manera lo reciben sus habitantes -aunque haya quien verdaderamente no se lo merezca- por muchas razones.
Pienso que este título del que todos los ubetenses deben sentirse orgullosos, no solamente se recibe por la conservación de su Patrimonio Histórico-Monumental aunque sea muy importante, también entran en juego o debieran entrar otras reglas como son el respeto a otros monumentos que sin ser históricos son representativos en la ciudad. El respeto a los personajes que han y están dando relevancia y categoría a la ciudad y en general y valga la redundancia, el respeto mutuo entre el resto de habitantes, que si no todos son personajes públicos, no dejan de ser a mi modo de ver, el eje fundamental de unaciudad al aportar con su trabajo diario y sus impuestos, el que esta sea reconocida en todo el mundo; y lo que es más importante, el aporte de cordialidad y atención a quienes nos visitan.
La ciudad de Úbeda atesora y otorga todos estos conceptos señalados, pero a la vez algunos “vándalos” indignos de la denominación de ubetense si es que son de la ciudad e igualmente “vándalos” si son de fuera, que todos estos conceptos de lo que debe ser el respeto al patrimonio y sus habitantes así como la tolerancia para una buena convivencia, se ha convertido en un “a mí que me importa”, realizando acciones que adolecen de lo que son deberes fundamentales para cualquier ciudadano.
 Santiago Martín “El Viti” matador de toros, dio toda una lección al decir: “Mi abuelo y mi madre eran anti taurinos pero de ellos aprendí a respetar”. Magistral lección en breves palabras que debiera tomar como ejemplo quienes atentan contra cualquier monumento, en este caso el erigido en memoria del Matador de Toros de la ciudad Antonio Millán “Carnicerito de Úbeda”, su antigua sede así como con la fachada del más que centenario coso taurino de esta emblemática ciudad.
Habitual de cualquier ciudad que se precie, es rendir homenaje a los ciudadanos que han sido importantes en la vida de la misma. La historia, que va marcando diariamente el ir y devenir de un pueblo y, que somos nosotros mismos quienes la vamos escribiendo, debería estar por encima de políticas e ideologías personales para avanzar en progresión y no quedar detenidos en el tiempo; cualquier ser humano racional -todos no lo somos- sabe que un monumento cualesquiera, inmortaliza parte de esa historia y como tal debe ser respetado.
Estos actos vandálicos por lo común son realizados por individuos detenidos en el tiempo y me atrevería a decir que sin proyectos de futuro, aprovechando seguramente las horas menos transitadas por la zona, llamando de esta manera la atención al no saber hacerlo de otra manera. Considerando la barbarie síntoma de incultura -para mí lo es- se podrían encasillar a estos bárbaros en esa parte de las nuevas generaciones que no conocen la historia, entre otras cosas porque no se la han enseñado, convirtiéndose en el prototipo racial de “producto humano” que muchos gobernantes mundiales han pretendido a lo largo de la historia para de esta forma dirigir a un pueblo a su libre albedrío, pues al ser culto y preparado, sin hacerse notar, resulta más difícil su dominación a diferencia de estos personajes que al fin y al cabo son dirigidos como si de borregos se tratara, con todos mis respetos hacia estos animales. 
Actos como el acaecido en Úbeda es la dinámica que está cogiendo este asunto de los toros por muchas ciudades españolas, aunque si he de ser sincero, dudo mucho se trate de un movimiento anti-taurino, pensando más bien pueda ser llevado a cabo por un simple acto de gamberrismo, eso sí; a consecuencia de la masiva y bien organizada propaganda anti-taurina.
            De todos modos, venga de donde venga, no debe resultar agradable para el paseante taurino y no taurino, discurrir por la zona y ver el maltrato a un monumento que simboliza a alguien que ha representado a su ciudad dejando un pabellón muy alto allá por donde ha ejercido una actividad que pese a quien pese, todavía sigue siendo legal en este país.
            Por esto, a pesar de manifestarme taurino con mucho orgullo, respeto a los antis, respeto sus gustos y sus decisiones, admiro incluso su lucha, una lucha sin cuartel y sin ropa que en la mayoría de ocasiones da gusto presenciar, les admiro, de verdad. Pero del mismo modo considero que esa lucha, legal y con todo el derecho del mundo a manifestarse en contra de la Fiesta, unas veces por ideología, otras llevados por la moda, deberían hacerla además de sin ropa que está muy bien la idea, sin pintadas, sin insultos; el insulto cuando es utilizado en cualquier tipo de debate, sin lugar a dudas evidencia la falta de argumentos de quien lo utiliza.
Por otro lado y mientras el Ayuntamiento de la ciudad con toda seguridad toma las medidas oportunas para la eliminación y limpieza de estos ímprobos episodios, los aficionados al toro o los simples viandantes tendremos que soportar los insultos, algunos realmente duros, que se vierten en este tipo de actos vandálicos que además, ensucian. Muestra de ello son como he mencionado anteriormente, la antigua sede de la Peña Taurina “Carnicerito de Úbeda” o el propio coso de San Nicasio declarado Monumento Histórico, donde sus fachadas están literalmente infectadas de proclamas en contra de los toreros. A los que además de tildar de “asesinos” o “fachas”, amenazan con “matarlos”, síntoma inequívoco de posicionarse a la altura de un vulgar terrorista.

5 jul 2010

La Peña Taurina “Carnicerito de Úbeda” ante un nuevo reto





Juan Antonio Millán "Carnicerito de Úbeda"
y el Presidente de su Peña Taurina

En Junta General Ordinaria de socios celebrada por la Peña Taurina Antonio y Juan Antonio Millán “Carnicerito de Úbeda”, José Cisneros fue nombrado por unanimidad de los presentes nuevo Presidente de esta Peña Taurina que con tanto prestigio y solera cuenta en nuestra ciudad desde 10 de noviembre del año 1.965, y que en los primeros años de los setenta, su primer titular Antonio Millán Díaz “Carnicerito de Úbeda” diera a su Úbeda taurina tanta gloria y éxitos.
En la actualidad esta Peña Taurina aunque sigue manteniendo el nombre de su primer titular, es compartido por el sobrino de Antonio Millán y también matador de toros, Juan Antonio Millán Herrador “Carnicerito de Úbeda”, quien con el mismo orgullo lleva el nombre de la ciudad allá por donde hace el paseíllo. Bien es verdad; y desde esta redacción queremos hacer patente, que por todo aficionado que ha visto torear al diestro actual en las pocas ocasiones que tiene para hacerlo dadas las condiciones en que se mueven los hilos de este mundillo de los toros, no dudan en catalogar a Juan Antonio de torero artista, recordando en muchos pasajes de la lidia a su tío Antonio, sobre todo cuando torea de muleta con la mano izquierda.
Tras la noticia hemos entrevistado a José Cisneros en su flamante y nuevo cargo; esto es lo que nos ha contestado:
U.I.- José, en primer lugar darle la enhorabuena. Que significa para ti este cargo en la Peña Taurina “Carnicerito de Úbeda”
J.C.- En estos momentos me encuentro pletórico desde el punto de vista taurino, salir nombrado en el cargo de Presidente después de llevar perteneciendo a esta prestigiosa entidad durante casi 30 años, puedes hacerte una idea sabiendo de mi afición a los toros.
U.I.- Cuando ingresó como socio en la Peña Taurina no tenía titular la Peña por el accidente ocurrido a Antonio Millán ¿Qué le llevó a hacerse socio?
J.C.- Sí, es verdad, pero en aquel año 1981 es cuando por suerte, porque es una suerte y un privilegio, vengo a vivir aunque esporádicamente a la ciudad de Úbeda, así y todo; conociendo la trayectoria de Antonio Millán aunque nunca tuve el honor de verle torear, me un día paseando por el Real me percibí de la antigua sede de la Peña en la calle Las Parras, no dudé un ápice en entrar, vi el ambiente y me gustó, solicitando posteriormente mi ingreso como socio, como digo por afición, por el ambiente que en la Peña Taurina había aún sin haber titular y porque Úbeda me gustó desde que pisé sus calles aquel 1 de septiembre de 1981.
U.I.- Cuantos son los socios en la actualidad.
J.C.- Aún no me ha dado tiempo a actualizar la lista de los mismos, cuando yo me hice socio en el año 81, me dieron el carnet con el número 868 estando de Presidente D. Francisco Almagro. Yo calculo que en la actualidad me voy a encontrar con unos 30 a 40 socios siendo optimista.
U.I.- Este número de socios económicamente hablando pudiera ser un hándicap a la hora de desarrollar cualquier actividad taurina de la peña.
J.C.- Bueno, intentaremos la captación de nuevos y jóvenes socios, pues si es verdad que me he encontrado con una peña de una media de edad avanzada, pero esto en contraposición de otras decisiones para afrontar crisis; se ha empezado por disminuir la cuota actual de 30 € a solamente 15 € anuales. Se ha prescindiendo de la actual sede, dado que no se veía compensado el gasto que ocasionaba frente a las actividades taurinas y la afluencia de socios a la misma. Con este dinero que nos vamos a ahorrar tenemos como proyecto cercano, proyectar un día de campo con nuestro torero donde incluso cabe la posibilidad de que mate una res para nosotros e incluso el socio pueda también demostrar el arte que lleva dentro.
La otra, que esperamos convalidar este mismo año a ser posible, es la de instituir el Trofeo Antonio Millán “Carnicerito de Úbeda” a la mejor estocada de la Feria.
Otra de las iniciativas, ésta ya consolidada, es la de tener en la red un blog dedicado a los toreros de esta Peña, la dirección es http://carniceritodeubeda.blogspot.com para todo aquel que quiera visitarla.
U.I.- Sobre el Pregón Taurino de la Feria de San Miguel que organiza todos los años la Peña Taurina “Carnicerito de Úbeda”, que nos puedes adelantar.
J.C.- Pues que ya tenemos pregonero, se celebrará unos días antes de San Miguel y será anunciado como corresponde. El pregonero es un aficionado donde los haya, que obtiene sin dificultad la radiografía de la actualidad de la Fiesta, crítico constructivo, entrevistador sagaz así como conferenciante ameno y profundo. Ha participado activamente en Cursos de Periodismo Taurino de La Complutense de Madrid, en Mesas Redondas en el Centro de Estudios San Pablo y en el Ciclo de la Universidad de Granada entre otras, así como responsable de las páginas taurinas de la Revista Cultural “Granada Costa” y su propia Web. Te puedo asegurar que este Pregón Taurino será todo un lujo, tal y como merece la afición de Úbeda.
U.I.- Sobre la inclusión en los carteles de la Feria de San Miguel de este año de Juan Antonio se sabe algo al respecto.
J.C.- Es pronto para adelantar noticias de este tipo, esperemos sea incluido en su feria. De todos modos pienso tiene el puesto sobradamente ganado dadas sus últimas actuaciones en Úbeda y su inclusión no debería dudarse, pues no hay que olvidar que es una feria subvencionada con dinero público. Por otro lado pienso es misión fundamental de una Peña apoyar a su torero y vamos a iniciar de todos modos conversaciones para que así sea, ya que además el buen aficionado así lo demanda.
Si te puedo adelantar que se está a la espera de concretar fecha para que antes lo haga en la Monumental de Las Ventas, donde el 23 de agosto del pasado año confirmara alternativa y, aún sin cortar orejas, no pasó desapercibido para al entendido aficionado madrileño ante una corrida de las denominadas “duras”, estoqueando un toro perteneciente a Juan Luís Fraile Martín (procedencia Graciliano) y otro de Dª Ana María Gascón Martín (procedencia Atanasio). Esto el buen aficionado sabe entenderlo y que en la actualidad un torero conceptuado de “artista” como Juan Antonio mate este tipo de corridas es algo digno de mención y un punto muy a su favor.
U.I.- Alguna cosa que quiera añadir.
J.C.- Sí, aprovecharé la ocasión para hacer un llamamiento al aficionado de Úbeda en general y a los más jóvenes en particular para que se unan a esta Peña, a este nuevo proyecto, que sin lugar a dudas será satisfactorio y enriquecedor por los proyectos de futuro que se tienen planteados para todo aquel que se sienta aficionado. Coloquios, exposiciones, conmemoraciones y otros eventos taurinos no han de faltar.
Reitero para todo aquel que quiera formar parte de este nuevo proyecto, puede solicitarlo desde el correo electrónico disponible en nuestro blog.
Publicado en Úbeda Información del 26-06-2010

3 jul 2010

Feria de San Miguel 2010 / Defendamos lo nuestro






Foto J.Cisneros

Foto L.M.Parrado
         
         Lo he comentado en otras ocasiones, Jerónimo García, concejal de festejos del Consistorio ubetense, me ha atendido siempre que lo he solicitado. La última ocasión que tuve oportunidad de charlar de toros con él, lo hicimos acompañados del aroma de un exquisito café, nada de política, nada de intereses económicos o partidistas sino desde el más puro punto de vista amistoso, personal y taurino, donde se expusieron varios temas de interés.
Resulta gratificante ver que varios de los puntos que en varias ocasiones he expuesto en varios artículos y comentados con Jerónimo hayan sido tomados en cuenta, pienso; para satisfacción del aficionado y beneficio del Toro y de la Fiesta, a fin de cuentas para quienes todos -incluidos los aficionados, baza más importante en este tema- tenemos que trabajar, aunque haya quien diga que la Fiesta se defiende por sí misma.
            Uno de los temas tratados fue que entre las medidas que debería tomarse por parte de los gestores de una feria taurina de la importancia de la de Úbeda, donde como en tantas otras el cemento es palmario, es plantearse seriamente su futuro, pudiendo ser efectivo ofrecer abonos económicos a los más jóvenes. Otro de los puntos que tratamos fue el de intentar rememorar los desencajonamientos o manifiesto de los toros a lidiar los días de corrida que tanto atractivo tienen para los aficionados, así como aderezarlos con la popular capea que del mismo modo atrae a los más jóvenes y que desde la época de gestión de la empresa Víctor y Roca allá por la década de los 80 no se habían vuelto a celebrar en la Plaza de Toros de Úbeda. Veo con satisfacción que estos dos puntos así como otros de máximo interés para el aficionado se van hacer patentes esta próxima Feria.
Del mismo modo se tocó el tema de los toreros locales, pero sobre este punto ya dejó claro Jerónimo que el gobierno Municipal se iba a desprender cara a la nueva gestión empresarial. Sobre este punto, aunque ha de respetarse la decisión municipal, soy de la opinión que algo tendría que decir o sugerir el Ayuntamiento. Una de las condiciones que debería haber seguido viva es la de contar con los toreros locales y no tener la predisposición -esa es mi percepción- de que estos no interesan o puedan ser hablando en plata, una “mosca cojonera” tanto para el Consistorio, su Concejalía de Festejos e incluso para alguno de los toreros anunciados.
Los dos toreros ubetenses en la actualidad se merecen entrar en cartel y el Consistorio, repito, debería apoyarles al igual que hacen otros Ayuntamientos, ejemplos hay a cientos, máxime cuando hay dinero público de por medio.
La feria pasada, seamos claros señores, nadie daba un duro por el cartel de ocho toros donde actuaron “El Cordobés”, Rivera Ordóñez, José García “El Doctor” y “Carnicerito de Úbeda”.
Sr. Alcalde y Sr. Concejal. D. Marcelino y D. Jerónimo, el torero de Úbeda Juan Antonio Millán se entretuvo en cortar tres orejas sin paisanaje alguno y ofreciendo una dimensión de toreo caro que en otros toreros del mismo cartel resulta un repertorio de saldo y destoreo bien maquillado. Esa tarde salió la terna al completo por la puerta grande junto al ganadero D. Salvador Gavira quien a la postre ofrecería la corrida de mejor presentación y juego en general salvo algún toro puntual en el resto de corridas celebradas y, lo más importante, que no nos vengan con monsergas ni cuentos chinos cuando todos sabemos que en la corrida de los llamados “figuras” hubo el mismo taquillaje que en esta otro festejo.
Sin quitar méritos a nadie, todo aficionado sabe y no puede negar las ganas y voluntad que de siempre han puesto los toreros locales, exigiéndosele más que a las figuras que hacen el paseíllo en el coso de San Nicasio. Por ello sería digno reconocer que Juan Antonio Millán “Carnicerito de Úbeda”, un torero con 12 años de alternativa, habiendo confirmado en Madrid y saliendo triunfador en corridas como las del Conde de la Corte o Miura lidiadas en su plaza, se merece el reconocimiento de su pueblo, ya no por ser torero local sino porque se lo ha ganado a pulso en el ruedo, y esto debiera tenerlo en cuenta el Consistorio. D. Marcelino, D. Jerónimo, sean ustedes valientes, apuesten por lo de casa, no me hagan dar la razón a quien en una ocasión me comentara que en Jaén no se sabía defender sus productos.
Es de esperar que esta sugerencia que no es solo mía, sino que la refrendan conversaciones con otros muchos aficionados, sea tenida en cuenta y la nueva empresa gestionada por Víctor Pérez, conocedor y profesional del toro, así como contara con este buen torero en 2008 para la Feria de Villacarrillo en la que no tuvo suerte con el lote de la bien presentada -aunque “dura”- corrida de su hierro; valoren y recompensen a este torero merecedor de un puesto tanto en su feria como en tantas otras de importancia de la provincia y fuera de ella.
Para finalizar quisiera valorar, tanto el esfuerzo de Jerónimo García como de la empresa Víctor Pérez y felicitar a ambas partes por el desarrollo taurino que este año va a tener la ciudad de Úbeda en su Feria Taurina de San Miguel. Desarrollo planteado por la empresa Víctor, un desarrollo denominado P.A.C. (Plan de Acción Cultural)  amplio y variado a tener en cuenta por el aficionado y que cuenta con un Concurso y presentación del Cartel Taurino, Concurso Fotográfico y Literario, entrega de premios al respecto, Semana de Cine-Fórum, Conferencias con ganaderos, toreros, críticos taurinos y aficionados y por supuesto la presentación del Cartel Feria Taurina de San Miguel 2010 en cuanto a actuantes se refiere, sin olvidar el Pregón Taurino que cada año organiza la Peña Taurina “Carnicerito de Úbeda”.
De otra parte como ya habrán leído en un número anterior, este año y como una novedad digna de mención, el aficionado a los toros además de intervenir en conferencias será doblemente protagonista tal que, serán premiados con un reconocimiento público y oficial tres de ellos que hayan destacado en el amor y defensa de la Fiesta.
Solo resta desearles un gran éxito a ambas partes y que tengamos los aficionados la suerte de poder “soñar” y tocar el cielo en alguna de las tardes programadas, si cuidamos y respetamos al más importante, EL TORO, seguro se conseguirá.
Suerte a todos y felicidades a la nueva empresa gestora que con que vuelva a repetir la gestión llevada cuando formaba parte con el malogrado Rafael Roca -una de las mejores valoradas por el aficionado de Úbeda- la Feria Taurina de San Miguel de 2010 verá cumplidos sus objetivos, que así sea y así se lo deseamos.

24 jun 2010

Felicidades Maestro





La Peña Taurina Antonio y Juan Antonio Millán "Carnicerito de Úbeda", te desea pases un feliz día de tu santo y que este año podamos ver colmados los proyectos de futuro. Recibe un fuerte abrazo de todos los componentes de tu Peña. Salud y Toros.

25 may 2010

Injustificada Injusticia





Foto de L.M.Parrado







Quisiera romper una lanza por este torero que si la verdad es no entender el reducido número de festejos en los que actúa después de haber asistido a sus últimos triunfos en su ciudad, donde por el contrario a lo que se puede pensar se le exige como al que más; mucho menos se entiende después de haberle visto tentar en la ganadería de los Sres. Herederos de Flores Albarrán, en pleno corazón de Sierra Morena, realizando un toreo puro y profundo, fruto del sacrificio y puesta a punto que día a día mantiene este matador de toros.
Como aficionado a esta Fiesta siempre he defendido y seguiré defendiendo hasta la saciedad que las plazas de menor relevancia debieran ser las que dieran la oportunidad a los toreros modestos para ponerse “en valor” y; a los primeros que debieran de dar esta oportunidad es a los toreros de la tierra, siempre ha sido así.
Muchos festejos se celebran en este tipo de plazas en la provincia de Jaén, en la que más de las provincias de esta comunidad y, a pesar de ello, salvo en localidades como pueda ser la propia del torero -que además para más inri esto no siempre ocurre- y alguna que otra muy puntual, ¡que pasa!, que toreros con la calidad de “Carnicerito de Úbeda” no encajan en sus ferias. Señores Alcaldes de muchas localidades de la provincia, no olviden que una parte muy sustancial de los dineros del pueblo, entre los cuales también están los del aficionado van a parar a festejos taurinos ¿tan poca fuerza tienen ustedes para exigir a un empresario la inclusión de un torero local o provinciano a pesar del montante pecuniario que desembolsan? ¿O es que concurren otras circunstancias?
En la vecina Sabiote concretamente por poner un ejemplo dado que se da la mano por cercanía con Úbeda, habiendo otras muchas en la provincia que cometen el mismo pecado; aún no ha hecho el paseíllo el torero de Úbeda y por varias razones pienso va siendo hora tomen esta reflexión en serio. Debieran tener en cuenta tanto los señores Alcaldes como los Concejales de Festejos que un torero de la calidad de “Carnicerito de Úbeda”, con 12 años de matador de toros, que confirmó en Madrid el 23 de agosto del pasado año con una corrida de las catalogadas “duras”, dejando la puerta entreabierta como dije en su día (a pesar de reprocharme muchos mi observación, equivocadamente; ya que como dice el refrán “el tiempo da la razón” y nuevamente este año vuelve a hacer el paseíllo en Las Ventas), se merece algo más.
No es de recibo que toreros como Juan Antonio, primero hagan el paseíllo en la primera Plaza de Toros del mundo sin haber toreado ni una sola corrida como le ocurriera el año pasado y después torear en algunas localidades de la provincia que como todos sabemos son ya en fechas tardías; y lo peor del asunto es que este año va por el mismo camino; verdaderamente para esto y perdonen la expresión, hay que tener los cojones del caballo del “Espartero”, de otro modo no se entiende. Pienso, lo contario sería lo más lógico, pero en los toros parece no existe la lógica, el día que se intente implantar esta, es cuando desaparecerá de verdad esta Fiesta.
¿Creen verdaderamente como aficionados, no se merece este torero la inclusión en la Feria de San Ginés así como en otras muchas localidades de la provincia?, yo así lo reivindico desde estas páginas.
En Úbeda, donde a pesar de lo que puedan pensar algunos es una plaza donde se le exige por conocer su afición la calidad que atesora su torero, triunfó saliendo por la Puerta Grande con los del Conde de la Corte en 2004 y los de Miura en 2005, así como el año pasado con los de Gavira al que del mismo modo cortó tres orejas y salió por la Puerta Grande. Es digno de mencionar como algún foráneo cercano a mi localidad comentaba de las exquisiteces de este torero incluso sin saber de quién se trataba.
Dignas de mención son las localidades de Baeza, donde triunfó ante los de Cebada Gago -y donde espero vuelvan a contar con él- así como Santisteban del Puerto, Villacarrillo, Segura de la Sierra además de Linares y Jaén donde han tenido el acierto, dignidad y buen proceder de poner a este torero artista que a poco que un toro le embiste resulta ser un torero distinto.
Como aficionado solamente espero de la sensibilidad y el buen hacer de empresarios y ayuntamientos para poder agrandar la lista de plazas de nuestra provincia donde poder asistir a presenciar una tarde de toreo “del bueno”.

24 may 2010

Duende entre encinares






Nos van a permitir antes de entrar en cuestión que nos paremos un momento para hablar de una de las ganaderías cuyas reses pastan en una de las zonas más bonitas y privilegiadas de nuestra  provincia (Jaén), siendo uno de los encastes preferidos por las figuras de otros tiempos, entre ellos y por poner solo un ejemplo significativo, el maestro Paco Camino fue uno de los asiduos lidiadores de este encaste.
Esta ganadería a la que podemos denominar “legendaria” ya que se formó a finales del siglo XVIII por Gil de Flores, pasó a Fructuoso Flores tras su fallecimiento. En 1898 la heredaron su viuda e hijos, vendiéndola en 1925 a los señores Flores Albarrán, que variaron el hierro y divisa, aumentándola con reses del marqués de Cúllar de Baza. En 1932 la aumentaron con un semental de Santa Coloma. Dos años después con un lote de Celso Pellón y en 1935 con la ganadería de Eizaguirre y Tejerina. En 1946 adquirió vacas oriundas de Samuel Hermanos. En 1956 se partió la ganadería continuando unidos Daniel y Pedro, bajo la denominación de “Herederos de Flores Albarrán”, los cuales adquirieron a Ana Carolina Díez Mahou el semental puro de Santa Coloma “Guitarrero” nº 123 y en 1972 otro del mismo origen, “Venturero” nº 71, así como un lote de novillas erales con el mismo hierro y procedencia, siguiendo hasta hoy con sementales puros de esta procedencia.
Estos días atrás hemos estado acompañando en las típicas labores camperas de tentadero al matador de toros ubetense Juan Antonio Millán “Carnicerito de Úbeda”, que desde la ciudad de los cerros bajó a los llanos de la “Medianería”, finca donde se encuentra ubicada esta ganadería, para demostrar que si valientes son los ganaderos por no transigir con lo establecido y criar unas reses con distintivo propio; del mismo modo Juan Antonio expresó un toreo con una personalidad tan propia que le distingue de lo beneficiosamente establecido, aunque banal para el aficionado.
Como es habitual en Juan Antonio, en el tentadero realizó un toreo puro, pulcro, sin alardes ni desplantes cara a la galería. Toreó para él, para su disfrute, que aunque parezca una contradicción, es cuando mejor se torea y se hace disfrutar al espectador, amén de ofrecer al ganadero una dimensión clara y real de lo que ha criado para que pueda ser si así lo estima oportuno, “campo a abonar” para futuras generaciones orgullo de su encaste. Les puedo asegurar que sentado en la “tapia” de “cabezaparda” viendo torear a Juan Antonio, divisando al fondo el emblemático y majestuoso Santuario de la Virgen de la Cabeza, es una sensación difícil de narrar.
En fin, que voy a decirles a los buenos aficionados que no sepan sobre las cualidades artísticas que atesora este torero de Úbeda, nuestro torero, puesto que de todos es sobradamente conocida su calidad a pesar de las escasas ocasiones que tiene para demostrarlo.

17 abr 2010

A Juan Antonio Millán "Carnicerito de Úbeda"

ÚBEDA HERMOSA CIUDAD
Y SU VECINA BAEZA
PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
POR SU INDUDABLE BELLEZA


AHÍ NACIÓ CARNICERITO
UN TORERO SINGULAR
QUE ESTÁ PIDIENDO SU SITIO
EN LA FIESTA NACIONAL


TUVE UN SUEÑO BONITO
SÉ QUE SE HARÁ REALIDAD
VER A HOMBROS A CARNICERITO
POR LA CALLE DE ALCALÁ


VILLA DEL OSO Y EL MADROÑO
DE ESPAÑA LA CAPITAL
DONDE SACARÁN A HOMBROS
A JUAN ANTONIO MILLÁN


LO QUE DIGO ES LA VERDAD
LO HE SEGUIDO A MUCHOS SITIOS
Y LO QUE DIGO ES LA VERDAD
QUE COMO CARNICERITO
TOREANDO AL NATURAL
A MUY POCOS YO HE VISTO


PARA MI AMIGO JUAN ANTONIO MILLÁN HERRADOR
DE JUAN ANTONIO ALVARADO.
UN ABRAZO.

15 abr 2010

“...Y fue en Sevilla”





Un atronador aplauso rompe el silencio en la Real Maestranza de Caballería. Ultimo toro de la tarde; anodina y tibia por todo y cuanto acontecía en su albero superficie de un ruedo irregular de formas y testigo; público expectante, de silente espera, de tantas cosas importantes en la “torería”. Más no es la importancia de la ovación generalizada, sino del cómo y de dónde nace; que lo fue del propio callejón, de los actuantes en el festejo; y puntualizando más de aquellos que calzaban “gregoriana”, “mona” y “zahona”, tocados de “castoreño” y “corta” bordada en oro (todas esta tarde) para extenderse en el propio callejón entre los propios profesionales, y ligarla a todo el conjunto del respetable sevillano. No entendí como no le tocó la música.
Los periodistas, los que escriben de esto, al día siguiente “nada de nada”; si es que la suerte de varas no les interesa, lo que en Toreo sea esencia, les pasa desapercibido. Luego decimos, que el ataque viene de Cataluña, cuando el más voraz, es el que procede de la “reata” de los adocenados, instalados y permiseros que no ven nada más que el oropel y la vulgaridad repetitiva, en que han metido la Fiesta.
O...es que yo no vi, lo que si vio la cámara? Igual, dirían, es un invento del “viejo revistero” que firma esto?.
El nombre del autor, lo supe después al consultarlo en los papeles; Agustín Collado es el picador, que sin tirar el palo (algún ignoral lo afirmaba, a toro pasado, en el tendido) lo montó a toro arrancado, según me reconoció cuando le salí al paso en la calle Iris, para felicitarle y tomarle un plano corto de ésta -mí- cámara a la que algún instalado, llama de juguete; pues no tiene que ser seria ella, para hacerlo así! Otro día os contaré la de cosas, que ve esta cámara en esos callejones y plazas de dios.
Un caballo ligero, alazán dosalbo, cabos al pelo y de 580 kilogramos con “to” -me gustaría que el peso de los caballos no superara el del toro- de la cuadra de Peña, aportando más movimiento a la suerte; dos fueron los puyazos, dos que ejecutó Agustín Collado, este pedazo de picador de las tierras del Santo Reino; uno de los varios y buenos que hay; de los que hablan en la cara del toro, dentro del tono y expresando el Arte que lleva dentro. La vara de picar, también se llama de castigo, de detener, de medir y con ella, aunque algo trasera la colocación, Collado construyó dos suertes en las que aunar los criterios para su uso, era el objetivo, en función del bonito de Pereda, al que como ven en el muletazo de Miguel Tendero, lo dejó así de ahormado y así de rico; fue Albardero número 33 de José Luis Pereda, lidiado en sexto lugar.
Ya no digo más, vean las secuencias de esta veintena de tomas, incluida la felicitación de sus compañeros de tercio. El Tercio de Varas.
He elegido para este trabajo y su publicación las páginas de la web de otro grande de nuestros paisanos, la de Juan Antonio Millán. Creo firmemente en haber elegido bien, sintiéndome honradísimo de la acogida que se me dispensa.
José Olid

26 mar 2010

LLANOMOJAO: Tierra en la que los toreros se inspiran en el ruedo

La esencia del toreo se pudo disfrutar en Llanomojao en la mañana del sábado donde los toreros que allí se dieron cita torearon con enjundia haciendo disfrutar a los aficionados.
Un año más, Llanomojao fue escenario de puro arte, allí se dieron cita José Luis Moreno, Juan Antonio Millán "Carnicerito de Úbeda", Luis Miguel Vázquez y David Mora, que junto con el anfitrión, Félix Jesús Rodríguez hicieron las delicias del público. Las becerras de Hermanos Tornay contribuyeron a ello, en total se torearon cinco becerras. Las cuales pudieron torear los aficionados una vez que habían terminado los maestros.
El que abrió cartel fue el cordobés José Luis Moreno que tanto con el capote como con la muleta fascinó a todos los aficionados que allí se dieron cita. Sobre todo destacaron los naturales tan profundos y con tanta enjudia que dio. Su hijo desde el tendido miraba con admiración a su padre. Un pequeño que tal vez algún día decida seguir los pasos de su progenitor. ¿Quién sabe? Los genes por lo menos los tiene.
La segunda becerra le correspondió a "Carnicerito de Úbeda", a nadie que visita Llanomojao le sorprende como torea el jienense, ese toreo puro y clásico que tan sólo él sabe hacer. Ese día lo pudieron disfrutar.
Y también comprobar como su hermana Magdalena coge la muleta y se pone delante de las becerras. Solía acompañar a su hermano en los tentaderos, y aunque hacía dos años que no se ponía delante de una becerra apenas se le notó. "Quien tuvo, retuvo y guardó para la vejez" según el refrán tradicional.
Otro de los toreros a los que vimos en la plaza de Alamillo fue a Luis Miguel Vázquez, aunque su becerra no fue la mejor de todas, y le hizo sudar, pero estuvo a la altura de las circunstancias. Consiguió sacarle muletazos cuando en un principio parecía que la de Tornay no iba a contribuir a ello. Esto le sirve de preparación para su próximo compromiso, que no es otro que el día 20 de enero en Illescas, para el certamen Puerta Grande.
A quien también le servirá de entrenamiento para dicho certamen será a David Mora, aunque él hasta el día 3 de febrero no tiene que hacer el paseíllo. Mora se entendió muy bien con su becerra y aunque fue la última y el hambre estaba haciendo mella en los asistentes, esperaron para disfrutar del arte de este joven matador.
El anfitrión
En tercer lugar toreo Félix Jesús Rodríguez, todos los años se pone la calzona y los zajones para que los miembros de su peña vean que aún queda dentro de él ese buen torero que un día quiso llegar a lo más lejos, y al final cambió el oro por la plata. Siendo hoy día uno de los mejores banderilleros que existen dentro del panorama nacional.
Quien pudo aprovechar la embestida de todas las becerras y con ello poder aprender el oficio fue Emilio Bresó, a pesar de los revolcones que recibía se quedaba muy quieto y volvía a ponerse delante de la cara de la becerra.
Premios
Después de torear se procedió a la comida y tras el café se entregó el trofeo del taurino del año, que en esta ocasión había recaído en la fiesta del año anterior en Paco Alcalde. El matador de toros de Alamillo no pudo asistir a recogerlo por una indisposición médica. Fue su sobrina Marta la que lo recogió en su nombre, transmitiendo a los presentes la alegría de su tío por dicho galardón.
También se nombró al taurino de este año, que no fue otro que Balbino Bejarano un alamillero de pro, que lucha por la fiesta nacional como nadie, será en diciembre de este año cuando recoja su trofeo.Para quien también hubo una pintura y una poesía fue para Félix Rodríguez, algo que no esperaba y que agradeció a los presentes.
Fuente.- Raquel Montero

Sensibilidad en Llanomojao


La magia del toreo alterna con la sensibilidad en Llanomojao
Mañana de emociones en Llanomojao, unas más agradables que otras. Por ejemplo: bajada de tensión del presidente de la peña y revelación de un aficionado como futura promesa del toreo.
Un milagro surgió el pasado 2 de enero en Llanomojao. O tal vez ese milagro viniera concedido por alguien con ese nombre que ahora ocupa un palco especial en el cielo. Y es que el sol lucía en lo alto para permitir que en la finca se practicara el toreo. Después del temporal que arreciaba en toda España, parecía casi imposible que la fiesta que la peña taurina de Alamillo se pudiera llevar a cabo. Aunque siempre hay un rayo de esperanza en el que creer.
Aunque antes de que comenzara a practicarse el toreo en el albero hubo un pequeño susto. Regino los Santos, el presidente de la peña, sufrió una bajada de tensión y tuvo que ser atendido por los servicios médicos de la localidad. Una pequeña “cornada” que no le impidió contemplar el toreo y dar su opinión desde el palco de la placita de toros de Llanomojao.
Aunque no se trataba de un festival o de una corrida de toros, propiamente dicha, se respetó la antigüedad de los toreros, como viene siendo habitual. Abría cartel Aníbal Ruiz, que hacía un par de años que no pisaba ese albero y donde tiene seguidores afines a su toreo. Dejó muestras de la madurez que atesora dejando una trincherilla marca de la casa para paladares exquisitos.
Carnicerito de Úbeda volvió a mostrar su elegancia a la hora de coger capote y muleta. Con hondura y profundidad toreó a la buena becerra de Expósito. Al igual que lo hizo David Mora, con esa calidad que ha cosechado durante la temporada, aunque este torero siempre ha contado con esa calidad, pero la continuidad a la hora de torear se hace más visible.
Para cerrar el cartel, el anfitrión de la fiesta, Félix Jesús Rodríguez, que no tuvo la dicha que le saliera la mejor de las becerras, aún así solventó la papeleta como sólo sabe hacerlo este hombre de plata.
La revelación de la mañana fue un aficionado veterano que causó una gran impresión en los asistente. Lucio Mozo lleva varios años cogiendo la muleta, pero con el sentimiento que le ha puesto este año pocas veces, no porque él no citara a las vacas con la misma pasión, simplemente por la calidad de las de este año, que han dejado que el toreo fluya con un arte especial.
Aparte de los aficionados y de los toreros profesionales brillaron con intensidad dos jóvenes promesas manchegas como son Diego Gutiérrez Mora y Emilio Bresó, las últimas embestidas de las eralas de la ganadería de Expósito.
degustación
Tras el sabor a toreo del “güeno” que se disfrutó en la placita de tientas se pasó a degustar los manjares de la tierra, para finalmente completar la jornada con la entrega del trofeo de taurino del año que en esta ocasión quedaba en casa, ya que al finalizar el año se eligió a Félix Rodríguez, más conocido como El Mayoral, como taurino del año, por ser un gran aficionado. Momento de máxima emotividad al conceder el galardón por los recuerdos del año pasado, que no eran otros que los evocados por la figura de Milagros, su esposa, que con orgullo posaba a su lado cuando lo nombraron taurino del año.
No terminó la emotividad en el tramo que El Mayoral sino que su hijo le cogió el testigo, ya que los componentes de la peña le hicieron entrega de un regalo sorpresa para él.
Félix Jesús Rodríguez no se imaginaba que su peña le iba a hacer entrega de su primer vestido de torear, aquel que le compró a El Capea, un azul marino y oro que en el año 96 regaló a la peña Vasilea de Suiza. Conseguir el vestido costó mucho, pero al final lo consiguieron, y ahora lo mostrará en una vitrina en su casa.
La jornada campera continuo con una fiesta de flamenco, ya que los componentes del grupo Tomás y Fran tras dejar la muleta cogieron el micro para con sus voces cautivar a los presentes.
Momento mágico fue cuando Fran se arrancó cantando mientras David Mora estaba toreando, se hizo un silencio sepulcral para escuchar esa voz flamenca junto a los cites del torero.
Y como no podía ser de otra manera, el taurino del año del 2010 es Lucio Mozo, que recibirá su premio en la fiesta de diciembre de este año. Así lo ha decidido la junta directiva de la peña.
Fuente.- Raquel Montero (Foto)
Foto.- Finca Llanomojao

19 mar 2010

Cuento del “Tio Pepico” (Relatos en sepia) II

Reconozco que nos sirvieron de mucha ayuda los bueyes de los “Retameros”,de los que se decía haber nacido debajo del puente de Retama, en Ciudad Real, llevando por delante un “atajo” de cabras de mucho respeto; también las vacas domadas de los “Misildos”, que tambien fueron cabreros, y que tenian buena mano -a veces dura- para la doma de los “vacos”. Eran los pastores y los cabestreros. Por día, “pá” los dos padre e hijo, cuatro duros y la mantención, tanto de los bueyes como la de ellos, eran sus sueldos; a los de las vacas tres duros. Otra vez, tio Pepico, que esto es un cuento.
Calla, me dice y escucha: Vino Paco Arranz a dar una vuelta, quedando sorprendido del cambio que había pegado aquello. Las retintas gordas, como nutrias y sus becerros igual, por lo que a estas alturas del año, decidimos enviarlas al Matadero de Legazpi de Madrid. Las retintas con los terneritos, “haciendo ojo”; hoy ya no hay carne de aquella. Por cierto que una ternerita en canal, piel incluida, no dió los ochenta kilos y fué decomisada. Que leyes!, y yo acordándome de los huérfanos de guerra de mi pueblo, pasando “rasca”.
Qué pasó con las “cárdenas” o las “nevaillas”, como usted dice?.- Es que ésto, ni es cuento ni es entrevista, ni es nada. Me puse serio, pero como si nada. Vamos al tema ó cuento, ó lo que resulte. Algo, como disimulando un punto de enojo, advierto en su gesto, y prosigue: Aquellas retintas eran ásperas, altivas y encaradas, mientras que las “cárdenas” eran más manejables, nobles y vivas como ellas sólas; ahora eso sí, se colocaban delante de los terneros en cuanto notaban que se los mirabas. Esto, me produjo cierta inquietud. Hasta que un día, uno de esos ... de los de Olid, de la “cortijá” esa grande entre Jarafe y Mendoza, y me viene diciéndo que eran bravas, pero bravas de verdad y que ese hierro era de no sé que Marqués, de aquellas tierras de la baja Andalucía. El sí lo sabía. También advirtió que las crias estaban “escuartás” de una y orejisanos en la otra, que era nuestra señal de siempre y advirtiéndonos de que no herraramos, aunque ya hubieramos “señalao” pues el hierro de bravo habia que comprarlo y nosotros sólo teniamos el de manso y con las leyes de ahora ni para eso; sólo para ponerlo con “la pez” a las ovejas, el día del esquilado y no más.
A todo ésto, y te sigo contando, pues que llega un día Paco Arranz con Don Juan Pedro Valcárcel, que estaba en todo su apogeo, pretendiendo comprar las vacas de vientre, ya preñadas y con la reata del año anterior. Por lo visto, ya conocía del sacrificio de las retintas. Se ve que pensó en la ganga. Mi amigo, ya me tenía advertido de la mucha calidad de bravo que tenian las “nevaillas” del Marqués, que el conocía tan bien; por cierto que he sabido que este muchacho proviene de familia de cierta alcurnia, aunque se dedique a estos menesteres de la marchantería, el trato y los ganados. Yo lo relaciono con aquellas gentes nobles, propietarios de la finca “Gil de Olid”, la del Privilegio, y se dice que también lo fueron de Mendoza, Jarafe, La Laguna y de esa que ahora es de los Sanz, Torrubia se llama, sí; también de Arroyo-Vil y no sé cuantas más. De todas formas yo siempre he creído que eran del Rey...Pepico, por favor que se me sale del cuento, le advierto. Enseguida se rehace y continua: Si es cierto, llevas toda la razón. Estábamos en lo de Don Juan Pedro y un San Miguel más, desde que llegaron. Pues sí, que al final se le venden unas veinte vacas, guapas y avanzadas de preñez, quedándonos con lo de año, machos y hembras, y alguna vaca que no pudo salir adelante, por la edad así como el semental y que vendimos para un fabricante de embutidos, un tal Tomás Tirado, que quiso ser torero y que tuvo un hermano, ya novillero puntero, al que un novillo en Ubeda debió de cogerlo de mala manera, ya que de resultas perdió la vida. Tal vez si le hubieran cortado la pierna a tiempo pudiere haberse salvado, pero...ésto me lo contó Juan Pedro Toledano; el padre debió oponerse a lo de la amputación. Pasó lo que tenía que pasar. Yo creo que el “Olid” se hizo muy amigo de aquél hombre, el padre, “Manolíco” le decían. Los añojitos, y yendo a lo nuestro, se le vendieron a unos feriantes que venian para San Lucas. Nosotros nos quedamos con las añojas.
Al poco de esta transación, viene Rompetelas o Rajatelas, no me acuerdo bien, que empezaba como ganadero, a comprar las añojas, que estaban de ver. Ya sín las madres y con el destete en condiciones y bien hecho, por lo que no hicieron sentimiento alguno. Ya sin las madres, te repito, pues que se crecieron (parecian el doble de grandes) y dispuestas para afrontar en condiciones una primavera, de la que sacar fuerzas, para con poco más, soportar su primera tienta, y a todo esto sin herrar. Como te venía diciendo, llegó ese hombre y con buen pie , por cierto. Se le vendieron las añojas, con una sóla hierba, que para las retintas -venian más tempranas- hubiera supuesto la segunda, de no haberlas sacrificado. Obtuvo un buen resultado, ya que enseguida, a los pocos años comenzó a lidiar reses playeritas de cuerna, como las madres y ese “entrepelaillo” que ya iba con ellas desde chicas. Fortalecieron el encaste “asaltillao” que tenia en su casa. Supe que el Marqués, dueño de nuestras vacas, formó la ganaderia con cuarenta remiendos, practicamente igual que éste, el que compró nuestras añojas “escuartás alante”. Me decía mi amigo, que sabía de bravo, de su casta le vendría, casta que yo adivino como de aquél Gil que fué alguacil del pueblo y de todo el partido judicial, durante muchos años, sí el Tío Gil de las cruces de Mayo.
Me salgo de la cuestión, lo cierto, es que me decía este muchacho que tenia mucha confianza en los “ganaos cruzaos”, pues aumentaban el carácter, se adaptaban a cualquier terreno y sacaban una bravura más regular. Las vacas criaban, como ningunas otras, les aumentaba el ingenio y eran más listas. Por cierto que también me informó de que muchos toros de Valcárcel, bravos y fieros y hartos de habas, que venian de reatas de nuestras cárdenas, ya venian dándoles de “lao” las figuras del Toreo y la mayor parte iban al matadero, lo mismo que nuestras retintas, fueron. Lo del Marqués nuestro, con lo serrano “remendao” o “berrendo en negro” (aquí decimos “remendao”) que tenia en su casa, fué demasiado. Bueno, te debo estar cansando, aunque puede que otro día, y termíno, te cuente algo interesante de aquel Tio Gil, el de las Cruces de Mayo, que ha salido en conversación.
Pasaron años, bastantes, diecisiete, dieciocho, tal vez veinte, hasta el punto de que comencé a ponerme viejo, de hecho ya la vista venía fallándome y no se porqué razón, me ví un día en una finca de éstas tempranas, cerca de la Aliseda; y mientras unos se iban de caza, otros de parranda, cartas, alguna niña de buen ver, o alrededor de un buen caldero, yo me ví en solitario echado sobre una cerca de piedra musgosa con signo de haber superado el paso de los tiempos. Hacía bueno y el campo en todo su esplendor con un vientecillo, como una brisa suave refrescaba mi espalda que sin estar sudorosa, agradecía. De pronto percibo que el ganado que estaba traspuesto, se aproximaba y por delante unas vacas muy “elanteras”, playeras de cuerna y con el morro “levantao” y un mugír sereno y grave, sobre un paso lento y confiado llegaron a mi proximidad, más cercanas las viejas, “toas entrepelás” llegando a barbear la alambrada colocada sobre ese tramo de cerca, con algún deterioro y olvidada del albañil, y todo sin extrañar mi presencia. Qué habrían de extrañarla!
Al Tio Pepico se le quebró la voz, le pudo el sentimiento, imposible terminar su Relato, que no cuento, era realidad, por lo que continuo yo: Venian sín reata, posiblemente vacías, ya para este año “hogaño”, hubiera dicho el bueno de “Pepico” entraban en el deshecho; formando, al aproximarse, corro a su alrededor hasta el punto de lamer las manos de este amante de los animales , que ese día se olvidó de otras cosas de la vida, porque presintió que su lugar, en ese día y a esa hora, casi veinte años despues, era aquél, y echado sobre esa cerca, para acariciar y recibir las caricias de sus añojitas “un escuarte alante” -expresión ésta que me costó más de una regañina del “tio Pepíco”, ya que siempre que no se indique si el descuarte es atrás, se considerará delante; y si es de una, siempre será la izquierda; ahora, con un yerro que no les pertenecía. El no quiso herrarlas. Ya no valía el hierro de las ovejas. Cambiaron muchas cosas, para él y para todos, desde aquello de la de Liberación, como solía denominar. Una lágrima, sólo una, hoy sí, salió de esos ojos, ya muy secos, siempre muy abiertos y muy distantes, que apenas ya sólo servirian para llorar en silencio sus alegrias y sus ... Aquella lágrima fué a esconderse, entre la barba, ya menos cuidada, que en los tiempos de la fecha que acuñaba, aquél cartel sepia y apolillado y en el que era anunciado, como “Litri”. Mientras que las “nevaillas” que venian más tardías, como os he contado, comenzarian a parir, bien preparadas para San Miguel.
José Olid

16 mar 2010

Cuento del “Tio Pepico” (Relatos en sepia) II

Siempre creí que serían cuentos del “tío Pepico”. Me lo contaba todo, esto y muchas más cosas. Presumía al vestir la blusa negra manchega; debió ser un buen tratante, tanto de ganados como de fincas y granos; y muy respetado y formal. Su hombría de bien era perceptible desde cualquier ángulo y a primera vista; y más aún si profundizabas en su persona. Gozaba de buena fama como conversador y así mismo era el mantenedor de las mejores tertulias y reuniones (recuerdo la del Molino Aceitero de las Monjas, en el Llanete) en las que lucía, con un “ángel” especial, sus pláticas. Además, muy suelto con la gramática, gustándose a veces, sobre todo en el manejo de la “jerga” ganadera, un tanto del vulgo, pero que resultaba erudita en su léxico, pues apreciabas que la usaba para lucirla y sobre todo consciente, de que al igual que su vista, entraría en una, más que posible, etapa de extinción.
Mantuvo buenas relaciones personales y comerciales con importantes ganaderos, como Don Félix Moreno, Doña Enriqueta de la Cova, Doña Paca Marín, con los nobles de Gotór y Doña Paz, la que aunque por línea colateral, -no todo depende de un titulo- era más noble aún; Don Tomás Jiménez, Bartolo Herruzo, Juan León o Paco Arranz, todos andaluces, salvo este último que era de tierras “charras”. Independientemente de que fueren, más nobles o menos; más de tiros largos o de camisón sin “tirilla”, los ganaderos, labradores y tratantes de la comarca y toda la Andalucía, eran, tenían y disfrutaban de su confianza, mutua confianza. Era mucho el prestigio humano y profesional el almacenado por el “Tío Pepico” a lo largo de su vida.
Tuvo que sentir auténtica veneración por dos Juanpedros, el de Valcárcel y Toledano, dos instituciones del libro de la vida, de la gramática parda y dentro de su, más que posible, analfabetismo. Ambos más longevos que el propio “Pepico”. Dos personajes de los que siguiendo sus consejos y sentencias nunca te perderías o cometerías errores al escoger el camino adecuado en tu vida. Fueron una brújula, para su generación. Me los mencionaba con mucha frecuencia. Debieron dejarle buena huella. Un tercer Juan Pedro, el Domecq que compró la finca de Jandilla a Don Félix Moreno, ya menos romántico no anduvo con plácemes y voluntades para los que con anterioridad frecuentaron la casa. Pepico no fue menos y el tal Juan Pedro, el del vino, al hacerse cargo de “Jandilla”, ya no nos vendió ni el descaste, quitó “to lo asaltillao”, me decía.
 De todos ellos aprendió y tomó nota, el bueno del “tío Pepico”, para discurrir superando ese difícil camino, que le tocó recorrer y ver, hasta que sus ojos perdieron la luz. Para que quería seguir viendo, con la de Cuba, las dos Mundiales, la de Marruecos, lo que le contaron de Filipinas y la que el nombraba, como de Liberación, ya había visto bastante y oído más todavía; no sé, en cual de sus frentes perdió a dos de sus hijos, y ni tan siquiera si fué en el mismo bando; también un hermano. Otra huella más, ésta de esa parte de una vida sin lágrimas, de ojos secos del silencio a solas y tertulias consigo mismo. Ya octogenario y ciego, le seguía perdiendo su infinito amor a los animales, al campo, a una buena tertulia y a un buen yantar (decía Genaro, su “aperaor”, que lo mismo le hacía alegrías a un buen tomate del Olivar de las Huertas que despreciaba un buen jamón, de esos que tienen las etiqueta de crianza).
De hecho nada bello de la vida, le pasó desapercibido. Le leo estos previos y en tono exigente, me amonesta diciéndome, “estás haciendo una exageración y queda como la presentación de un personaje real y no él del cuento, olvidándote, de que me habías hablado de otra cosa, como de un cuento”. Y sigue, ansioso de contarme, lo que para la ocasión, había ordenado en su mente: Todos mis antepasados eran toreros y carniceros y de aquellos que tengamos referencia escrita, y como más antiguos, tenemos constancia de los que servian las carnes de abasto a la tropa del General Castaños; yo creo que a los franceses también, pero esto no lo pongas, pues no estoy muy seguro del “tó”. La familia formaba la cuadrilla y además llevaba las reses bravas y cobraban la muerte y el trabajo con la obligación de llevar la lidia, cosa que se hacía con mejor o peor suerte, que de todo hubo. Sabrás que de aquellas fechas procede lo de cortar la oreja como premio, era como el pagaré para después cobrar, al presentarla, también la canal. Con nosotros venían los “checas” que al emparentar con mis sobrinos, también hubimos de meterles en las cuadrillas. Alcancé a ver a Frascuelo, del que recuerdo como liaba la muleta para los pases de pecho, y eso que siempre le venían para largarles tela; lo de ligarlos era cosa de Lagartijo. Habla con “El Pipo” que el te lo cuenta mejor.
Yo mismo, muy joven participé de esas actuaciones. Posteriormente, muy a principios de siglo, estuve anunciado en un festival con el “mote” de “Litri”, mucho antes de los Litri que hubieron de venir en figuras. Por cierto, que suena fuerte por ahí, un “Litri” novillero, del que se dice que es hermano e hijo a la vez... Este mundo!...Cosas raras, nunca han de faltar.
Manda llamar a una hermana soltera, bastante mayor que él, que presumía, según me dice, de que su madre, de quién aprendió el oficio de “dulcera” le había confitado a la reina Isabel II unos “piononos” , mejores que aquellos que le fueron servidos al Papa que hizo Noveno de los Píos, cuando vino de visita a Granada; Isabel II a lo que sí le puso nombre fue a la sierra del Almadén (Sierra de Magina) el día después de probar los dulces, años después con la visita papal denominados “piononos”, los de “Trinidailla”, era el nombre de la hermana de Pepico. Presentóse la mujer con un cartel apergaminado, replanchadito, cogiendo sepia y con huellas en los bordes de alguna polilla que aposentó en él sus reales dominios, bien enrollado y cogido con cabo de seda, que según el tío Pepico, sedas de color verdad, de aquellas sedas que vendían los tíos de las cintas y que traían de Manila; ahora unos venden corbatas y otros pájaros, me aclaraba.
Pero lo de... todos carniceros puede valer, pero eso de todos toreros? Parecía que se me salía del cuento, más que nada por el tinte testimonial que le dió el viejo cartel a esta conversadera. Continuó relatándome: Yo he tenido en mi casa las vacas más bravas y más nobles de la historia. Como aquellas no habrá otras. Por entonces, yo ya era un hombre maduro. Paco Arranz, el de Salamanca, que tenía algunos años más que yo, vino a sus negocios y se quedó, haciéndonos socios.
Pero bueno, “tío Pepico”, que esto es un cuento, no un relato, le interpelo: Deja, deja que te cuente,...pues no es un cuento...?. Es verdad lo que...deja que te diga, pero como de resultas, habrá quien crea que es sólo fantasía, pues que cada cual se quede con lo que más le interese. Cuento o no, Puedo continuar? Sigo pues: Nos manejábamos bien, mi socio y yo por “tierrabaja”. Después de la Feria Chica de Ronda compramos una punta de vacas con el mismo hierro y distinta señal, unas “nevaillas” y “cárdenas”, con un semental algo viejo y muy “descolgao” y otras retintas, no de las del Guadalquivir, que tienen la cola blanca y más caja, sino de la retinta marismeña que es bastante más “encendía” de pelo. Vinieron andando hasta la campiña de la alta Andalucía, nuestra tierra. Varios meses a base de buenos “costales de pienso” del molino de la “Ermita” abundantes de yeros, habas y algarroba, y que nos suponían más de mil reales diarios, junto al “rayero” de la “Melitona” la pieza de pan de a kilo, una raya, y una cruz por saca de “salvao de hoja”, que todo junto, comenzó a pesar lo suyo. Pero en llegando las rastrojeras y la buena mano -había que fijarse en los serranillos- sin caballos (la mano para partidas pequeñas es mucho mejor que la herradura) las pusieron gordas, a ellas y sus reatas (las retintas -la que no en el camino, a la llegada- parieron todas)
En total juntamos ciento y alguna res, que las movimos por los pastos de las Escuelas, Torrubia, la Laguna, Jarafe (en los papeles pone Xarafe) y Mendoza, Torrechante, Pozo-ancho, “to” lo de Peñaflor, y casi en el Guadalbullón “toa” la Campiña de Jaén, Platero donde nos dejaban encerrarlas, El Brujuelo y Almenara, respetando, dentro de lo posible, lo que la propiedad reservaba para las reses de labor, aunque en los “Pozanchos” nos pasamos un poco, siendo suficientes para mantenerlas y amejorarlas, máxime si tenemos en cuenta que la “cimienza”, no pudo ser mejor, con unas lluvias adelantadas, tanto en otoño como en invierno, que nos permitieron aprovechar los brotes verdes de los trigos y las cebadas tempranas. !Que sí hombre, que sí!, que nos dejaban meterlas en los “sembraos”.
José Olid

19 feb 2010

Amigos, el algodón no engaña

Hola a todos los lectores de este humilde Blog, humilde como el torero que en la actualidad lo representa, pero grande y sentimental, como de la misma forma expresa el toreo Juan Antonio Millán.
En primer lugar quisiera dar las gracias públicamente en nombre de esta Peña Taurina a Agustín Hervás como a José Olid, que ellos si son en verdad sostén y paladín de esta Fiesta, engrandeciendo con sus ilustradas plumas este, como he dicho; humilde Blog.
A Don José Olid, agradecerle su último artículo con ilustración fotográfica porque ha venido a corroborar lo que en su día escribí para el medio de comunicación local Úbeda Información.
Don José, acaba su artículo poniendo en letras mayúsculas “HEMOS VISTO UN TORERO” y acompaña al mismo unas instantáneas que muchos de los que ocupan los tendidos son incapaces de percibir en ese preciso instante. Esa es una de las grandezas del toreo, la fugacidad del momento, lo irrepetible, el toreo es algo que no puede ensayarse, cuando surge queda grabado en la retina por los siglos de los siglos. El toreo también se compone de matices, del mismo modo unos saben apreciarlos, otros sin embargo (la mayoría de las ocasiones por desgracia), no saben siquiera que es un matiz. Y esto no es lo grave, lo grave es que haya quien se considera “entendido” e independientemente de escapárseles lo comentado, nieguen sistemáticamente el Pan y la Sal a muchos toreros, máxime como es el caso, cuando se trata de un torero local.
De Juan Antonio escribí en su día en el periódico local Úbeda Información que, miedo me daba hablar de este torero al ser de la ciudad, dado que puedan pensar los lectores foráneos, que arrimamos como suele decirse “el ascua a nuestra sardina”, pero nunca más lejos de la realidad, algún foráneo cercano a mi localidad comentaba de las exquisiteces de este torero incluso preguntando de quién se trataba. “Lógico” entre comillas, y esto el buen aficionado lo entenderá cuando les diga que Rivera y “El Cordobés” eran los integrantes del cartel junto a José Díaz “El Doctor” en la tarde de su despedida.
Fue una tarde triunfal incluido el ganado de Gavira que se lidió, el mejor presentado y de más cuajo de toda la Feria de San Miguel 2009, se abrió la Puerta Grande para los cuatro diestros actuantes y el ganadero.
La referencia al festejo decía así: En tarde primaveral de temperatura y con una asistencia de público que ocupó medio aforo se ha celebrado el festejo con ocho toros en el que nadie se aburrió, es más, los corrillos taurinos a la salida de la plaza eran de satisfacción por parte del público asistente, algo que los más agoreros daban por imposible antes de la celebración del festejo ya que si hemos de ser claros, nadie apostaba por el éxito de este cartel por el mero hecho de estar anunciados dos toreros de la ciudad, esto es así de claro y así de duro. Por esto, ahora que hemos visto el resultado habría que preguntar ¿Hubiera desmerecido el festejo si en lugar de lidiarse ocho toros, se hubiera celebrado una corrida al uso con los tres espadas locales?, lo dejo en el aire para que cada cual opine al respecto (He de decir que yo mismo hice el comentario en varias ocasiones y literalmente se me rieron).
Seguía diciendo que estos toreros demostraron estar a la altura e incluso por encima de sus compañeros de infinitamente más cartel que ambos, pero como se dice ahora ser “mediático”, vende.
Juan Antonio Millán “Carnicerito de Úbeda”.- En verdad “Carnicerito de Úbeda” estuvo una vez más en su feria, rotundo ante sus paisanos, magistral, vestía de blanco inmaculado, como el toreo que realizó a sus dos oponentes. Si algo vimos de toreo en esta tarde corrió a cargo de este joven torero que realizó ambas faenas muy entregado, estando por encima de sus oponentes. La faena al primero de la tarde, un toro con recorrido que resultó ser la mejor del encierro, estuvo cargada de temple y entrega por parte del torero, destacar las tandas con la mano izquierda rematadas con soberbias trincherillas y otra tanda rematada con un pase del desprecio, la estocada a este toro fue en toda la yema con lo que el público solicitó las dos orejas que le fueron concedidas.
A su segundo, un toro que nada me gustó en el apartado arremetió muy brusco en el capote, echando las manos por delante y volviéndose con mucha rapidez, aún así Juan Antonio pudo sacarle algún lance vistoso. Buen comienzo de faena con la muleta haciendo las cosas con mucho gusto y empaque, vimos a un “Carnicerito de Úbeda” muy hecho, siempre bien colocado y dando al toro la distancia que este requería, por el pitón izquierdo se quedaba corto y el torero alargó los muletazos todo lo que pudo, con este toreo tan de verdad es lógico que el público, paisano y foráneo estuvieran toda la tarde de parte de este torero, pues como he dicho otras veces, para apreciar lo bueno no hay que entender, te llega y basta. En esta ocasión pincho antes de recetar otra buena estocada que hizo rodar al toro, fue premiado con una oreja.
Hoy, gracias al amigo José Olid y el fotógrafo Paco Funes, vemos reflejado con un gran valor testimonial como él mismo define, lo que en su día transmitiera caligráficamente y que hoy podemos disfrutar visualmente de lo que es capaz de expresar en el ruedo este buen torero de Úbeda.
Ciudad de Úbeda, apoyemos a nuestros toreros, exijamos su inclusión en la Feria de San Miguel, no olviden que parte de ella se financia con dinero público. Y como queda aquí demostrado, vale la pena apostar por ellos, no hagamos el juego a los poderosos.
Juan Antonio es un buen torero, grande entre los grandes si los que dirigen el sistema le dieran paso, no merece estar en el puesto que ocupa en el escalafón. Pero……. piensen un momento, ¿Tendrá razón aquel torero que más o menos dijo?, no me ponen a pesar de lo que he demostrado, no sea que triunfe y al no pertenecer a sus equipos, pueda llegar un día “exigiéndoles”.

18 feb 2010

Hemos visto a “UN TORERO"

Quise pasar de incógnito por la feria de San Miguel de Ubeda, ésta de 2009; más hete aquí, cuando un sorprendente saludo de un gran aficionado de la comarca y sostén, paladín e impulsor de la Fiesta, me llega de forma inesperada, por supuesto llenándome de satisfacción, pues ya le venía siguiendo por sus artículos y publicaciones en “Opinión y Toros” y “Alamares” a más de conocer su ejemplar contribución en cualquier aspecto de la vida y cómo no! del Toreo, bajo ese prisma de gran aficionado y mejor persona; no le tenía puesta imagen en el ordenador de mis ideas, mi mente; el día en que hubiere de hacerlo, tendrá que llegar, me decía para sí.
Como conociéndome de toda la vida, una tarde por San Miguel y en su Feria de Ubeda, unidos por esa afición desbordante que son Los Toros y que a todos nos convoca, José Cisneros se dirige hacia mí con un José Olid! muy afectivo y tendiéndome su mano de hombre de bien y buen amigo. Disfruté viendo toros a su lado, al mismo tiempo que constantemente le pedía disculpas, pues soy un aficionado muy... que no puedo estar “callao”. Vivo la Corrida en toda su intensidad, la padezco cuando toca -las más veces- y siempre saco algo positivo, aunque sólo sea la satisfacción de ver un monosabio bien “colocao”. Ese día gané, además de un amigo, un contertulio y la honra de compartir esta bendita afición con un gran conocedor.
José Cisneros me ha motivado para colaborar con esa web, al objeto de engrandecer la Fiesta, defenderla y perpetuar el digno recuerdo de mi amigo Antonio Millán, así como objetivamente honrar la torería de Juan Antonio Millán Herrador.
Paco Funes, mi colaborador, amigo y redactor gráfico, obtiene un sin fin de fotografías de la San Miguel Taurina 2009; todas, gracias a su oportunismo, de gran valor testimonial y a su mejor condición de buen aficionado. Ha conseguido un reportaje de sus corridas, que en lo que respecta básicamente a Juan Antonio Millán Herrador y repasándolo con un tamiz exigente, a lo que me obliga mi genial colaborador, se ha obtenido un resumen importante de su actuación ante los Gavira que le cupieron en suerte. HEMOS VISTO UN TORERO.” Seleccionamos algunas. Veámoslas.
Texto José Olid
Fotos Paco Funes

17 feb 2010

Carnicerito en mi pueblo

En Mancha Real dejaron de darse toros cuando la placita de mampostería se convirtió en un corral de ganado y después, fruto de la especulación urbanística, un inmenso solar. Decir que mis recuerdos son claros, sería faltar a la verdad, a medias, pues la vaguedad que acompaña a la neblina del tiempo repasan en mi memoria los toriles derruidos, las horadadas paredes de la barrera, y un semidestruido graderío. Ayunos de festejos, los críos que por los sesenta aún podíamos jugar al toro en los recreos del colegio, sin que se viera mal, eso sí compitiendo con los compañeros a los que les gustaba pegarle a la pelota, llegaron los últimos años de la década en los que por fortuna el alcalde farmacéutico consintió una plaza portátil en lo alto del pueblo. La ilusión, los nervios y la ansiedad se apoderaron de mi que no veía el momento de pedirle a mi padre que me llevara a ver El Empastre, y la ilusión, los nervios y la ansiedad que aumentaron, al oler y sentir el ambiente del toro me envenenaron el alma y metieron para mis adentros El Troyano de toreo.
Ya ven lo que un gusano puede llegar a horadar a un individuo. ¡Nunca jamás pensé que terminaría escribiendo de toros!, quizás por eso nunca preví conservar sine die los recuerdos de aquellos años. Sin embargo, en la vaguedad de las tinieblas jamás podré olvidar la tarde en la que un torero de la tierra vino a torear a mi pueblo. Le llamaban Carnicerito de Úbeda y los que de esto entendían no paraban de hablar de sus excelencias como novillero y sus tardes en la plaza más importante del mundo. Madrid.
Aquella tarde de octubre, hubo un acontecimiento que la fijó en mis recuerdos, Carnicerito, Antonio Millán, vestía de grana y oro. Lo de grana lo aprendí después. Y supe que su toreo impoluto, serio y fino fue la esencia de la tarde, o al menos eso es lo que mi padre me comunicó.
.- Ha toreao muy fino – me dijo –
Pero aquella tarde, la asociación de ideas aumenta el recuerdo, el acontecimiento como siempre fue extrataurino. Un borracho, arrojó un botijo al ruedo con tan mala fortuna que rozó la mano de José Antonio Campuzano que alternaba con el paisano.
Aún tengo delante de mis ojos el momento en que Carnicerito de Úbeda arrimó el toro al sol y sombra donde mi padre y yo nos sentamos, aliñó, perfilo al burel y recetó una extraordinaria estocada. Su semblante serio, orgulloso de lo realizado, y consecuente, coincidían con las explicaciones de mi padre.
.- Tenemos un buen torero en Jaén… ¡ya era hora!
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio